¿Qué lugar ocupan los mitos y el imaginario religioso popular en la Política?

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  • #502

    La religiosidad popular: Una forma concreta de la religión.
    Sobre la religiosidad popular existe una extensa literatura que la aborda desde diversos
    ángulos, antropológicos, sociológicos, culturológicos, políticos y religiosos. La conciencia religiosa se exterioriza en diferentes actividades, especialmente las de culto en
    las que el sujeto pretende una relación con su objeto, y en modos organizativos, tanto en
    normas, prohibiciones y regulaciones como en agrupaciones. La religión, además, como
    todo fenómeno social, cumple múltiples funciones en satisfacción de las más variadas
    necesidades que le dan razón de ser. Así se inserta con sus peculiaridades en el complejo de
    relaciones sociales, intergrupales, institucionales y entre individuos.
    Es frecuente además que lo asocien a una significación cultural y religiosa: pueblo como sujeto de una cultura popular o de una religiosidad popular, pueblo creyente, integrante de la iglesia popular.
    Sobre la religiosidad popular se han tensado conflictos de contenido social, político e ideológico.
    Con un enfoque político algunos analistas en la línea de la Teología de la Liberación,
    consideran que la religiosidad popular es portadora de la fuerza transformadora del pueblo.
    Según Leonardo Boff existe una “función revolucionaria” en la religión que depende de “una visión religiosa del mundo que se ajuste a los intereses libertarios del pueblo”.

    #505

    Considero que todos y cada uno de los simbolos religiosos y miticos han sido de gran importancia para generar una cultura política, sin embargo la cultura se ve limitada porque no hay un buen dialogo multicultural, todo se hace desde quien es la persona dominante sin darse cuenta que pertenecen a un mismo sistema en donde uno no algo sin el otro, y es asi como la dominacion es complice de una exterminación cultral.

    #507
    Leonardo CalzeroniLeonardo Calzeroni
    Participante

    Sobre el tema cito las palabras de Antonio Gramsci: “En verdad, cada hombre tiene su propia religión, su propia fe que llena su vida y hace que valga la pena vivirla”.
    Palabras que resaltan el doble significado de la religión.
    El valor positivo de la religión, entendida como un conjunto de creencias capaces de organizar la visión del mundo de las grandes masas de la población y como una fe profética en la realización de un futuro específico.
    El valor ideológico que asume la religión cuando pretende reconciliar abstractamente las contradicciones de la sociedad, transformándose en “mitología”, o cuando se convierte en herramienta funcional de un determinado sistema de poder, transformando a la Iglesia en un “fetiche”.
    Una política crítica debe saber cultivar y potenciar el valor positivo de la “religiosidad” para cambiar la sociedad, pero también debe poder revelar cualquier forma de religión o ideología que pretenda imponerse como única y absoluta.

    #520
    Melissa BohórquezMelissa Bohórquez
    Participante

    Los mitos y el imaginario religioso popular ocupan un rol fundamental para que el sistema (estructura) pueda desarrollarse. A través de ellos, se construye y fortalece el sistema, por eso es necesario estudiar y comprender cómo se gestan los mitos y lo religioso para poder entender lo que sostiene la Política.

    #1719

    Considero que hemos logrado un cierto consenso en que el imaginario simbólico-religioso de nuestro Pueblo, sobre todo el Pueblo más humilde, es esencial para la transformación de la vida pública de nuestro país porque se trata de que cada día en la vida de este Pueblo encontramos los principios más sagrados de un mensaje religioso al servicio de la comunidad, al servicio del Prójimo y al servicio del trabajo honrado que da vida. Estos principios son la moral misma de nuestra Nación y desde ahí podemos refundar nuestras Instituciones, a las cuales les falta el corazón de sabiduría que se ha forjado nuestra Nación en tantos siglos de resistencia y liberación. Esta sabiduría popular debe enseñarnos el camino y el fin de nuestra acciones para bien de nuestro país, para elevar la paz a forma de vida orgánica. La religión como práxis de entrega por las y los demás, como escucha de la naturaleza, como prudencia ante males radicales, como afecto y no como violencia inmisericorde, como sudor digno. Pero ¿cómo irlo articulando en la acción política que se dice llamar a sí misma “laica”? ¿Qué significa lo “laico” y cómo poder transformar esta noción de cara a la sabiduría popular? Muchos temas a seguir pensando aquí porque este espacio es nuestro.

    #1735

    Coincido en parte con lo que dicen las compañeras y compañeros respecto a los mitos y el imaginario religioso popular, y retomando la pregunta que hace Jorge Alberto, ¿Qué significa lo “laico” y cómo poder transformar esta noción de cara a la sabiduría popular?, expongo lo siguiente, con base en las lecturas y los videos consultados hasta esta sesión 4.

    1. Las categorías y conceptos de la política tienen una base teológica.
    2. La base de lo teológico son los mitos.
    3. El mito es la primera explicación racional que el ser humano le da a su realidad, es decir, la forma en que argumenta, a partir de razones, lo que ocurre en su entorno directo, el entorno donde desarrolla su vida.
    4. La diferencia de la explicación racional entre el mito y la ciencia o la filosofía, es que el primero argumenta sus razones a partir de símbolos; en tanto que la ciencia o la filosofía argumenta a partir de conceptos, los cuales eliminan la carga simbólica del fenómeno observado y le dan mayor precisión a lo visto.
    5. De aquí, podríamos derivar que lo laico es lo secularizado, es decir, lo fundamentado en conceptos sin carga simbólica, sin carga mítica. Aunque, creo que debe considerarse que si lo teológico fundamenta los conceptos políticos entonces los conceptos políticos presentan, en cierta medida, una carga teológica, por tanto mítica y, por tanto, también simbólica. Es decir, lo simbólico sigue presente, aunque no es el primer aspecto en la argumentación de lo laico.
    6. La política, por tanto, tiene coincidencias con lo teológico y lo mítico, por tanto, con los mitos populares (urbanos o rurales, indígenas o mestizos, etc.) y con el imaginario religioso popular (también desde distintos espacios, géneros, etnias, etc.).
    7. Siguiendo el texto de Dussel sobre las tesis de política y el de Política de la Liberación, concluyo que los mitos y el imaginario religioso popular son parte de la “potentia”, es decir, el fundamento de lo político. Ambos elementos permiten (¿en es esos “sistemas” [esa es mi duda, ¿es correcto considerarlos sistemas o sub-sistemas dentro del campo político?]) organizar la voluntad de vivir de cada sujeto junto con otros sujetos que comparten la misma explicación racional (simbólica) que les permite desarrollar y proyectar su vida y por tanto vivir (sobre-vivir).
    8. Ahora bien, a partir de esta explicación racional derivada de elementos simbólicos se fundan elementos éticos, los cuales deben formar parte de las acciones políticas, de las instituciones y de los principios que constituyen lo político. Un ejemplo de ello puede ser el esfuerzo que hace el presidente Andrés Manuel López Obrador de incluir los principios de “no robar, no mentir y no traicionar” en el actuar de quienes hoy integran el Gobierno Mexicano y con ello buscar también la transformación de las instituciones del mismo gobierno, intentando, también, una transformación del Estado Mexicano, aunque con bastantes, bastantes resistencias, como el caso de la reducción de sueldos de funcionarias y funcionarios de los tres Poderes, donde puede interpretarse que sueldos tan altos son un robo al pueblo, en tanto que las grandes mayorías tenemos salarios, si bien nos va, que no son ni una décima parte de los funcionarios de primer nivel. Y aún en ese contexto, a excepción del Poder Ejecutivo y algunos del Legislativo, los integrantes del Poder Judicial y de varios órganos autónomos defienden su salario, un salario ofensivo para el pueblo, por decir lo menos.

    #1788
    GABRIEL HERRERAGABRIEL HERRERA
    Moderador

    Hola, saludos a todxs
    Lo que aporta Melissa es importante para comprender los fundamentos de lo que habla José Christian, es decir, la creación de mitos (mitopiésis) a partir de preguntas ontológicas surgen en toda cultura humana, es una manera racional de comprender el origen humano, estos mitos creacionistas son la base para el desarrollo de los principios éticos, estos a su vez son subsumidos en todos los campos prácticos de la vida. El campo político es uno de ellos y esos principios éticos son subsumidos y dan forma a los principios normativos del campo, en este caso el campo político. De ahí que una política nueva debe tener principios éticos críticos, y no confundir con una ideología que se presenta como religión popular que en realidad es una ideología fetichizada que defiende con retorica religiosa un modo político de hacer las cosas como naturales o dadas por la tradición o por el dios que defiende el capital. La religión popular es aquel conjunto de prácticas que tiene una espiritualidad que apela a la justicia para todos bajo principios éticos comunitarios, de ahí la potentia, el pueblo o comunidad de vida. La vida como principio material ético es fundamental para todo política pero más aún, la vida de la comunidad del bloque social de los oprimidos como principio material crítico.

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